Sillas ergonómicas y descompresión de la columna vertebral: cómo sentarse para cuidar la espalda Jorden Hebenton 24 de marzo de 2026 Tu columna soporta una carga durante cada hora que pasas sentado. Una buena silla puede ayudarla a recuperarse. La mayoría de las personas consideran que sentarse es una forma de descansar. La columna vertebral no opina lo mismo. Cada hora que pasas sentado, los discos intervertebrales, que actúan como amortiguadores entre las vértebras, están sometidos a una fuerza de compresión constante. Esta carga se acumula a lo largo del día. Es una de las razones por las que puedes acabar agotado después de trabajar todo el día frente al escritorio, aunque apenas te hayas movido. Una silla ergonómica diseñada para favorecer la recuperación de la columna aborda este problema de otra manera. En lugar de limitarse a ayudarte a mantener una postura erguida, busca aliviar la carga que soporta la espalda e incorporar la recuperación a la propia experiencia de estar sentado. Veamos qué dice la investigación al respecto. Qué le ocurre a la columna vertebral cuando pasas mucho tiempo sentado Cada hora que permaneces sentado en posición erguida, la columna soporta una carga. Reclinarse puede cambiarla. Cuando te sientas erguido, la zona lumbar puede perder parte de su curvatura natural hacia dentro. Los discos intervertebrales se comprimen de forma desigual, con mayor presión en la parte delantera y menor en la trasera. Los músculos se fatigan. Además, como las sillas tradicionales no acompañan tus movimientos, el cuerpo tiende a adoptar poco a poco posiciones que agravan el problema. La consecuencia es una acumulación progresiva de carga que la columna no debería tener que soportar sin periodos de alivio. Una revisión exhaustiva de la literatura publicada en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos confirmó que sentarse aumenta la presión intradiscal en la zona lumbar en comparación con las posiciones que ofrecen mayor soporte o permiten reclinarse. Cuanto más tiempo permaneces en una postura estática y erguida, mayor es la tensión que soportan los discos, sin una oportunidad suficiente para aliviarla. Por eso son importantes los estiramientos de espalda y los cambios periódicos de postura: permiten que la columna se descomprima y que la presión sobre los discos disminuya parcialmente. El problema es que la mayoría de nuestras posiciones de trabajo no facilitan estos cambios. A menudo, parece que solo podemos elegir entre seguir trabajando en la misma postura o levantarnos del escritorio. Por qué reclinarse es mucho más que una cuestión de comodidad Cuando te reclinas, ocurre algo interesante en la columna vertebral. A medida que aumenta el ángulo entre el torso y los muslos, desde los 90° hasta los 135° o más, la presión sobre los discos intervertebrales puede reducirse considerablemente. Los músculos de la espalda se relajan y disminuye la compresión en la parte posterior de las vértebras. También empieza a aliviarse la tensión de los flexores de la cadera, que pueden haberse acortado tras permanecer sentado con la espalda erguida durante periodos prolongados. Las investigaciones fundamentales de Nachemson y sus colaboradores en el campo de la biomecánica de la columna demostraron que la presión intradiscal disminuye notablemente al reclinarse en comparación con permanecer sentado en posición erguida. En algunas mediciones, la presión en una postura reclinada fue inferior a la mitad de la registrada en una posición erguida sin soporte adecuado. No es una diferencia insignificante. Supone un cambio importante en la carga que soporta la columna, al pasar de soportarla activamente a disponer de una posición que favorece la recuperación. Sin embargo, reclinarse solo resulta útil si la silla proporciona un soporte adecuado durante ese movimiento. Si no ofrece el apoyo necesario, el cuello y la espalda pueden quedarse sin soporte e incluso las caderas pueden deslizarse hacia delante, reproduciendo el problema de otra manera. Un buen soporte en posición reclinada requiere que toda la espalda, incluida la zona lumbar, mantenga el contacto con la superficie de apoyo. Ventajas de incorporar estiramientos de espalda a la propia silla Es habitual recomendar levantarse y moverse cada 30 minutos. Es un buen consejo. Sin embargo, en una jornada laboral exigente no siempre se hacen estas pausas y, aunque se hagan, no siempre proporcionan el alivio que necesita la columna vertebral. Aquí es donde una silla con soporte para reclinarse marca una diferencia real. En lugar de tener que levantarte y hacer una pausa para aliviar la presión, una silla diseñada para favorecer la recuperación activa de la columna te permite adoptar una posición de descarga sin dejar de estar sentado. Reclinarte de forma controlada hasta los 135° para aliviar la presión en los discos lumbares lleva menos de un minuto y puedes hacerlo entre tareas, durante una llamada o mientras revisas algo que no requiere escribir. Es una forma eficaz de estirar y descargar la espalda sin necesidad de una esterilla de yoga. Además, al reclinarte y después volver a la posición de trabajo, no solo haces una pausa: permites que la columna alterne posiciones de una manera más acorde con su funcionamiento natural. Qué necesita una silla ergonómica para favorecer la recuperación de la columna Una descompresión eficaz requiere un soporte que acompañe al cuerpo durante todo el recorrido de reclinación. No todas las sillas comercializadas como ergonómicas están diseñadas para conseguirlo. Estos son los aspectos que importan: Soporte durante todo el recorrido de reclinación. El respaldo debe mantener el contacto con la espalda y ofrecer apoyo incluso cuando el ángulo de reclinación supera los 90°. Si al reclinarte el respaldo pierde el contacto con la zona lumbar, no obtienes el beneficio esperado. Movimiento coordinado del asiento y el respaldo. El ángulo de reclinación debe ir acompañado de un ajuste correspondiente del asiento. Si el asiento permanece plano mientras el respaldo se inclina, el cuerpo puede adoptar una posición de cizallamiento en lugar de una reclinación equilibrada. Una opción de reclinación profunda para favorecer la descompresión. La posición de 135° puede resultar útil para descargar la espalda durante pausas breves. Reclinarse aún más, hasta los 160°, permite una extensión corporal más completa, similar a la que se consigue al tumbarse, y facilita que los flexores de la cadera se extiendan y se estiren. Cómo integra LiberNovo la descompresión en el diseño de sus sillas A 160°, la columna pasa de soportar carga a adoptar una posición de recuperación. Las sillas de LiberNovo siguen una filosofía que busca favorecer la recuperación sin necesidad de alejarse del escritorio. El mecanismo de reclinación está diseñado para mantener el contacto con toda la espalda durante todo el recorrido, desde la posición habitual de trabajo hasta la reclinación profunda. Al reclinarte, el respaldo no se limita a girar sobre sus bisagras: continúa adaptándose a la curvatura de la columna para que la descompresión sea efectiva en la práctica y no solo en teoría. A 135°, la reclinación está pensada para aliviar de forma significativa la presión sobre los discos y relajar los músculos posteriores de la columna, algo útil para hacer una pausa breve entre tareas. Al pasar a una posición más reclinada, el cuerpo puede entrar en una fase de recuperación más profunda: los flexores de la cadera se extienden, la columna recupera su curvatura y la presión sobre los discos disminuye hacia niveles más próximos a los que se experimentan en reposo. Esta es una de las razones por las que una silla ergonómica diseñada para favorecer la recuperación de la columna puede resultar eficaz: el soporte se mantiene de forma constante durante la reclinación. El cuello recibe apoyo. La zona lumbar también. El cuerpo no tiene que arreglárselas por su cuenta. LiberNovo Omni representa la evolución más avanzada de este enfoque de diseño. Incorpora un respaldo que se adapta dinámicamente a la columna mediante 16 puntos de giro, movimiento coordinado del asiento y una posición de reclinación profunda diseñada específicamente para favorecer la recuperación vertebral. Sin embargo, este principio no es exclusivo de LiberNovo Omni: forma parte del enfoque de diseño que LiberNovo aplica a toda su gama de productos. Estar sentado no tiene por qué pasar factura a tu columna La columna vertebral no está diseñada para soportar compresión durante todo el día. Está preparada para alternar entre carga y descarga, tensión y recuperación. Así es como se mantiene en buenas condiciones. El problema no es sentarse, sino permanecer durante horas en la misma posición y orientación sin una forma integrada de aliviar la carga. Una silla ergonómica diseñada para favorecer la recuperación de la columna cambia esta situación. Cuando incorpora un soporte adecuado durante la reclinación y permite descargar y estirar la espalda, la recuperación deja de ser algo que tienes que reservar para después del trabajo y empieza a formar parte de la propia jornada. ¿Quieres dar a tu columna la oportunidad de recuperarse sin tener que dejar tu escritorio? Descubre LiberNovo Omni Volver al blog Compartir en Facebook Se abre en una nueva ventana. Compartir en Twitter Se abre en una nueva ventana.