Soporte dinámico frente a soporte fijo: qué buscar en una silla ergonómica de oficina

Soporte dinámico frente a soporte fijo: qué buscar en una silla ergonómica de oficina

Jorden Hebenton

Si buscas la mejor silla ergonómica de oficina, pronto descubrirás un problema: casi todas las sillas afirman ser ergonómicas.

Soporte lumbar regulable. Reposabrazos ajustables. Reclinación. Reposacabezas. Ajuste de altura del asiento. Las listas de funciones pueden llegar a ser sorprendentemente similares.

Pero no todas las sillas ergonómicas son iguales.

Una de las diferencias más importantes no es simplemente cuántos ajustes ofrece una silla, sino qué ocurre después de configurarlos. ¿La silla mantiene la posición que has elegido y espera que tu cuerpo permanezca igual? ¿O su sistema de soporte sigue respondiendo a tus movimientos?

Esa es la diferencia entre el soporte fijo y el soporte dinámico. Para quienes pasan muchas horas trabajando frente a un escritorio, se trata de una distinción importante y de uno de los aspectos en los que se centró el equipo de diseño de LiberNovo al desarrollar su gama de sillas ergonómicas de oficina con soporte dinámico.


¿Qué es el soporte ergonómico fijo?

Las sillas ergonómicas tradicionales suelen diseñarse partiendo de la idea de encontrar una buena postura al sentarse y proporcionar apoyo para mantenerla.

Ajustas la altura del asiento, el soporte lumbar, los reposabrazos y el reposacabezas; quizá también regulas la resistencia de la reclinación, y la silla te sostiene con esa configuración.

Este enfoque no tiene nada de malo en sí mismo. El problema es que las personas no permanecen inmóviles.

A lo largo de una jornada laboral, puedes sentarte erguido mientras escribes, inclinarte hacia delante durante una tarea exigente, echarte hacia atrás al leer, cambiar el peso de un lado a otro durante una videollamada y reclinarte cuando haces una pausa.

Un punto de apoyo fijo que parece estar perfectamente colocado en una postura puede sentirse muy diferente cuando te mueves.


El soporte dinámico propone un enfoque diferente

La ergonomía dinámica parte de una realidad: moverse es parte de la experiencia de estar sentado y debería tener un papel importante en el día a día de quienes pasan muchas horas en una silla de oficina.

En lugar de pedirte que encuentres una postura ideal y permanezcas en ella, una silla con soporte dinámico está diseñada para responder a medida que cambia tu posición.

El enfoque de LiberNovo en la ergonomía dinámica se basa en un soporte que se adapta a los cambios de postura, presión y actividad. Sus sillas coordinan el movimiento de varias partes, en lugar de tratar el respaldo, el asiento y los demás puntos de apoyo como elementos completamente independientes.

Por ejemplo, en la LiberNovo Omni Pro, el reposacabezas, el respaldo y los reposabrazos se mueven de forma sincronizada cuando cambia la posición de la silla. Así ayudan a mantener el apoyo y la alineación al pasar de una postura erguida para trabajar concentrado a otra más relajada.

En lugar de tener que adaptar continuamente tu cuerpo a la silla, la idea es que sea la silla la que responda a tu cuerpo.



Por qué importa el soporte dinámico en tareas que requieren concentración

Todo depende de cómo utilizas realmente una silla de oficina.

Tu postura mientras trabajas concentrado en una hoja de cálculo probablemente sea diferente de la que adoptas al leer un documento largo. Al realizar una tarea de diseño, puede que te inclines hacia la pantalla, mientras que durante una reunión quizá te sientes más hacia atrás. Entre una tarea y otra, puede que quieras reclinarte y descansar un momento.

Por eso, al evaluar una silla ergonómica para trabajar, conviene plantearse una pregunta: «¿Sigue ofreciéndome apoyo cuando me muevo?»

Ahí es donde el soporte dinámico puede ofrecer una experiencia al sentarse fundamentalmente distinta.

Cuatro aspectos que debes comprobar al elegir una silla ergonómica de oficina

Si buscas la mejor silla ergonómica de oficina, no te limites a contar los ajustes disponibles. Fíjate en cómo interactúan con tu cuerpo.

1. ¿La silla se adapta a tu cuerpo?

Comprueba la altura y la profundidad del asiento, las dimensiones del respaldo, el soporte para la cabeza o el cuello y la posición y el rango de ajuste de los reposabrazos.

Disponer de más ajustes no significa automáticamente tener una mejor ergonomía. Es necesario que esos ajustes cubran las necesidades reales de tu cuerpo.

Esto es especialmente importante para las personas de menor o mayor estatura, así como para quienes tienen una complexión más grande o los hombros más anchos. Precisamente por eso se diseñó la LiberNovo Maxis.

2. ¿Qué ocurre cuando te reclinas?

Cuando pasas de una postura erguida de trabajo a una posición reclinada, presta atención a cómo responde el resto de la silla.

¿La zona lumbar sigue estando bien apoyada? ¿El soporte cervical mantiene un contacto adecuado con el cuello? ¿Los brazos siguen estando cómodos? ¿La silla funciona como un sistema coordinado o parece estar formada por varias piezas independientes?

El Dynamic Support System de LiberNovo está diseñado para coordinar los movimientos. En la Omni Pro, el reposacabezas, el respaldo y los reposabrazos se mueven juntos a medida que cambias de postura.

El resultado es un soporte pensado en función de cómo te mueves, en lugar de depender únicamente de la posición en la que ajustaste la silla al principio.

3. ¿El soporte lumbar funciona en distintas posturas?

El soporte lumbar es una de las funciones que más se anuncian en una silla ergonómica de oficina, pero el simple hecho de tenerlo no significa que vaya a funcionar bien para ti.

Fíjate en dónde entra en contacto con la espalda, cuánto margen de ajuste ofrece y, sobre todo, qué ocurre con ese apoyo cuando cambias de postura.

El diseño ergonómico dinámico considera el soporte lumbar como parte de un sistema más amplio, capaz de adaptarse a distintas posturas de trabajo, en lugar de depender de un único punto de apoyo fijo.

4. ¿La silla se adapta a tu complexión, y no a un usuario «medio»?

No existe un único cuerpo «medio» que represente a todas las personas que pasan ocho horas al día frente a un escritorio.

Una silla puede tener excelentes características ergonómicas y, aun así, no ser la adecuada para ti si el asiento es demasiado corto, el respaldo demasiado estrecho, los reposabrazos están mal colocados o el soporte cervical queda fuera de tu rango de ajuste útil.

Esto resulta especialmente importante para las personas altas y de complexión grande.


Soporte dinámico para personas altas y de complexión grande: LiberNovo Maxis

Las personas de complexión grande no necesitan simplemente una silla ergonómica estándar de mayor tamaño. Necesitan un diseño ergonómico que tenga en cuenta otras dimensiones corporales y cargas.

Esta es la idea que hay detrás de la gama LiberNovo Maxis, que aplica el enfoque de soporte dinámico de LiberNovo específicamente a personas de complexión grande y mayor estatura.

Maxis cuenta con una estructura más ancha, una profundidad de asiento de 52 cm y un mayor rango de ajuste del reposacabezas y los reposabrazos. Está diseñada para personas de aproximadamente 178 a 201 cm de estatura, con configuraciones que admiten hasta 181 kg.

Lo importante es que mantiene el Dynamic Support System y el Bionic FlexFit Backrest de LiberNovo. Por tanto, no se trata simplemente de ofrecer una silla más grande. Se trata de proporcionar soporte dinámico con unas proporciones adecuadas para una complexión mayor.

El respaldo, el reposacabezas y los reposabrazos están diseñados para responder a los movimientos del usuario, mientras que el sistema de reclinación de cinco posiciones ofrece ángulos de trabajo y descanso desde 105° hasta 160°.

Para una persona alta o de complexión grande, esta diferencia puede ser decisiva.

Un asiento más grande no convierte por sí solo una silla en ergonómica. La profundidad del asiento, las dimensiones del respaldo, el rango de los reposabrazos, el soporte cervical y la capacidad de adaptarse al movimiento deben funcionar conjuntamente para la persona que utiliza la silla.


silla-de-oficina-ergonomica-con-soporte-dinamico-para-despacho-en-casa


Omni Pro o Maxis: ¿qué silla ergonómica con soporte dinámico es la adecuada para ti?

La respuesta nos lleva al principio más importante de esta guía:

Elige la silla que se adapte a tu cuerpo, no la que tenga la mejor ficha de especificaciones.

La LiberNovo Omni Pro combina un sistema de soporte dinámico sincronizado con un diseño ergonómico altamente ajustable, adecuado para una amplia variedad de usuarios. Su Dynamic Support System coordina el movimiento de las principales zonas de apoyo cuando cambias de postura a lo largo de la jornada laboral.

La gama LiberNovo Maxis aplica la misma filosofía específicamente a personas de complexión grande y mayor estatura, con más profundidad y anchura de asiento y un mayor rango de ajuste, en lugar de obligarlas a conformarse con una silla diseñada para unas proporciones más pequeñas.

Ninguno de estos enfoques busca obligar a todo el mundo a adoptar una única postura supuestamente perfecta. El objetivo es que la silla se adapte a la persona que se sienta en ella.


La mejor silla ergonómica de oficina es la que sigue ofreciéndote apoyo cuando te mueves

Al comparar sillas ergonómicas de oficina, no te dejes deslumbrar por la lista de funciones más larga.

Hazte preguntas más útiles.

¿La silla se adapta a tu estatura y complexión? ¿El soporte lumbar se ajusta correctamente a tu espalda? ¿Los reposabrazos alcanzan una posición natural para trabajar? ¿El soporte cervical sujeta realmente el cuello? Y, sobre todo, ¿qué ocurre con todos esos puntos de apoyo cuando te mueves?

Lo más importante es plantearte si quieres una silla que sostenga una postura o una silla diseñada para acompañar y sostener a una persona en movimiento.

Las gamas LiberNovo Omni Pro y Maxis se basan en este enfoque dinámico y ofrecen un soporte sincronizado diseñado para responder a los cambios de postura y de actividad a lo largo del día. En el caso de Maxis, esta misma filosofía se ha desarrollado específicamente para responder a las necesidades de las personas altas y de complexión grande.

Porque no todas las sillas ergonómicas son iguales.

Y si buscas la mejor silla ergonómica de oficina, la elección más acertada no tiene por qué ser la que ofrezca más ajustes.

Es aquella cuyo sistema de soporte se adapta a tu cuerpo y sigue respondiendo cuando te mueves.