Cómo mejorar la concentración y la energía con el movimiento: la ergonomía como clave de la productividad Jorden Hebenton 11 de diciembre de 2025 Cómo el movimiento mejora la concentración y la energía Por qué el ritmo natural de tu cuerpo es clave para trabajar mejor y cómo una silla ergonómica para mejorar la productividad puede ayudarte a aprovecharlo. Solemos asociar la concentración exclusivamente con la mente, como si fuera un interruptor que podemos activar cuando llega el momento de trabajar. Sin embargo, concentrarse es tanto una cuestión física como mental. La postura, la circulación sanguínea y la forma de respirar influyen en cuánto tiempo conseguimos mantener la atención. Cuando permanecemos en una posición fija durante demasiado tiempo, nos cuesta más concentrarnos, la atención disminuye y nuestro rendimiento se resiente. Por eso, el movimiento desempeña un papel fundamental. No hablamos únicamente del ejercicio que haces durante tus entrenamientos ni de las pausas para estirar, sino también del movimiento mientras estás sentado, que surge de forma natural cuando utilizas una silla bien ajustada que proporciona el soporte adecuado. Comprender la relación entre el movimiento y la concentración puede transformar por completo tu productividad. Cuando tu cuerpo puede moverse con el apoyo adecuado, los beneficios llegan de forma natural. Cada elemento de la LiberNovo Omni está diseñado para acompañar los movimientos naturales del cuerpo. Por qué la inmovilidad agota tu energía Si alguna vez has sentido la mente nublada a mitad del día o pesadez en los ojos durante una jornada de trabajo intenso, quizá el problema no sea solo el cansancio: puede que también tenga que ver con pasar demasiado tiempo sin moverte. Cuando te sientas en una silla ergonómica de oficina estática, tu cuerpo tiene que hacer un esfuerzo adicional para mantener la alineación. Con el tiempo, se producen varios efectos: Los músculos se tensan. Los hombros se elevan hacia las orejas. La zona lumbar se curva en forma de C. La circulación sanguínea se ralentiza. Disminuye el aporte de oxígeno al cerebro. Estos efectos se acumulan y repercuten directamente en nuestra capacidad para mantener la atención. Los estudios sobre las funciones cognitivas han observado una relación entre la disminución del flujo sanguíneo y una menor capacidad de concentración, una velocidad más lenta de procesamiento de la información y un aumento de la fatiga mental. La inmovilidad no es inofensiva: es una resistencia silenciosa contra la que tu cuerpo lucha durante todo el día. Descubre más sobre los riesgos de pasar demasiado tiempo sentado en nuestra guía sobre cómo afecta el sedentarismo al cuerpo y cómo combatir sus efectos La relación directa entre la comodidad de la silla, el dolor y la concentración Diversos estudios también respaldan la idea de que el entorno físico influye en nuestro estado de ánimo. En un estudio con universitarios que comparó cuatro tipos de sillas, se observó que el diseño de la silla influía en la comodidad, las molestias musculoesqueléticas y la capacidad de mantener la concentración durante el aprendizaje. La comodidad es clave para mantener la concentración: En este experimento, casi la mitad de los participantes (el 47,4 %) afirmó que podía concentrarse mejor durante las clases cuando utilizaba la silla de escritorio acolchada más cómoda, en comparación con las sillas que ofrecían menos soporte o utilizaban materiales incómodos. Cuando el cuerpo está cómodo, resulta más fácil mantener la mente concentrada. Un soporte inadecuado provoca molestias: Los participantes que utilizaron sillas con poco soporte presentaron un aumento estadísticamente significativo del dolor en la parte superior de la espalda. Elegir una silla que no se adapte a tus necesidades obliga a desviar la atención del trabajo para lidiar con las molestias físicas. (Kulka, Joseph & Doherty, Deborah & Maher, Sara. (2022). La silla universitaria: análisis del impacto en la comodidad del estudiante y su capacidad de concentración.) Cómo los micromovimientos ayudan a recuperar la concentración Tu cuerpo está diseñado para moverse incluso cuando estás sentado. Los pequeños ajustes posturales naturales ayudan a mantener el equilibrio de la columna y a liberar la tensión muscular. Cuando el movimiento se favorece en lugar de restringirse, también puedes notar beneficios en tu rendimiento cognitivo. Mejor circulación, mayor claridad mental: Los cambios de postura favorecen la circulación sanguínea y ayudan a llevar oxígeno y nutrientes al cerebro. Una buena circulación contribuye al funcionamiento cognitivo, especialmente durante las tareas que requieren una concentración intensa. Menor carga muscular: Los músculos pueden fatigarse antes que la mente. Mantenerse en movimiento permite repartir el esfuerzo entre distintos grupos musculares y prolongar los periodos de concentración sin que las molestias físicas se conviertan en una distracción. Menos señales de estrés: Las posturas incómodas pueden estimular la liberación de hormonas relacionadas con el estrés, incluso cuando la tensión es sutil. El movimiento con un soporte adecuado ayuda a reducir esa tensión y favorece un estado mental más tranquilo durante las tareas que exigen una atención profunda. Una respiración más eficiente: Una postura rígida limita el movimiento del diafragma. Adoptar posturas que permitan moverse con naturalidad favorece su funcionamiento y una respiración más eficiente, fundamental para mantener la agilidad mental. El movimiento no es una distracción: es una de las bases de la atención y la concentración sostenida. Para descubrir movimientos sencillos que ayudan a activar la circulación durante las largas jornadas de trabajo, consulta nuestra guía sobre estiramientos en el escritorio para mejorar la circulación. Soporte dinámico: el vínculo entre el movimiento y la concentración El movimiento favorece la concentración, pero para aprovechar todos sus beneficios, la silla también debe acompañarte. Las sillas de oficina tradicionales te obligan a mantener una única postura considerada correcta. En cuanto la cambias, algo que inevitablemente ocurre, puedes perder el apoyo necesario. Esta pérdida de alineación obliga al cuerpo a compensar, consume energía y dificulta mantener la atención. Una buena silla ergonómica para mejorar la productividad adopta un enfoque distinto: en lugar de obligarte a permanecer inmóvil, te proporciona soporte cada vez que cambias de posición. El soporte dinámico contribuye directamente a mejorar los aspectos esenciales para la concentración: Alineación continua: Tanto si te mueves para escribir como si lees o juegas, la silla mantiene la columna bien apoyada sin que tengas que hacer un esfuerzo adicional. Corrección postural sin esfuerzo: En lugar de tener que corregir manualmente tu postura, la silla te ayuda a mantenerla. Así, el cuerpo puede relajarse y la mente dispone de más recursos para concentrarse. Movimiento sin interrupciones: Puedes moverte con naturalidad sin perder el soporte, interrumpir tu concentración ni tener que reajustar constantemente la posición. Así, el movimiento y la concentración empiezan a trabajar juntos para favorecer la atención, la creatividad y el trabajo profundo. Cómo una silla ergonómica adecuada mejora la productividad Si buscas una silla ergonómica para mejorar la productividad, fíjate en las características que favorecen el movimiento sin renunciar al soporte integral. Estos son algunos de los factores que más contribuyen a mantener la concentración y el rendimiento durante toda la jornada: Respaldo dinámico que acompaña cada movimiento: Un respaldo flexible compuesto por varios paneles ayuda a mantener la columna alineada durante los micromovimientos y reduce la carga de los músculos que te mantienen erguido. Asiento y reposabrazos sincronizados: Cuando el respaldo se mueve, pero el asiento y los reposabrazos no lo acompañan, la postura puede verse alterada. La sincronización de todos estos elementos ayuda a mantener una posición adecuada sin acumular tanta fatiga. Posiciones de reclinación adaptadas a cada tarea: Para trabajar con concentración, puede ser adecuada una reclinación de 120° con un ángulo de cadera ligeramente más abierto. En las tareas que requieren mirar a la cámara, una posición de 105° puede resultar más apropiada; para descansar o recuperarse, lo ideal es disponer de una reclinación de entre 135° y 160°. Una buena silla permite pasar fácilmente de una posición a otra y adaptar el soporte a cada actividad. Soporte lumbar que acompaña tus movimientos: Los cojines lumbares pueden aplastarse con el tiempo o desplazarse de su posición. Un sistema de soporte lumbar dinámico ayuda a mantener la zona lumbar apoyada incluso cuando cambias de postura repetidamente. Asiento diseñado para aliviar la presión: La estabilidad de la pelvis es esencial para mantener la comodidad y la concentración durante largos periodos. Un asiento que proporciona un buen apoyo y permite inclinarse con naturalidad sin deslizarse ayuda a conservar una postura adecuada. El soporte lumbar dinámico mantiene la columna alineada cada vez que cambias de postura, reduce la carga muscular y favorece la circulación necesaria para mantener la concentración durante más tiempo. Cuando todos estos elementos funcionan conjuntamente, el cuerpo permanece relajado, la respiración mantiene un ritmo constante y la mente puede centrarse en la tarea, en lugar de distraerse con las molestias físicas. Cómo el movimiento favorece la creatividad El movimiento no solo ayuda a mejorar la productividad: también alimenta la creatividad. Quienes escriben, diseñan, programan o crean obras artísticas suelen trabajar siguiendo ritmos que no son lineales. De forma natural, el cuerpo se inclina hacia delante cuando necesita concentrarse intensamente, se reclina durante los momentos de reflexión y cambia de posición al pasar de una actividad mental a otra. Una silla que se adapta a estos ritmos favorece la creatividad en lugar de interrumpirla. El soporte dinámico permite dedicar la atención a generar ideas, en vez de tener que ocuparse constantemente de la postura. Cuanto más natural y cómoda sea la posición del cuerpo, más capacidad mental tendrás para resolver problemas, explorar conceptos o desarrollar ideas con sentido. El soporte continuo de todo el cuerpo ayuda a mantener la comodidad y una postura estable durante largas jornadas de trabajo, para que puedas centrar tu atención en lo que estás haciendo. Mantén la concentración, potencia tu creatividad y conserva la energía La relación entre el movimiento y la concentración es sencilla: un cuerpo que se mueve favorece una mente más despejada. Y una silla ergonómica para mejorar la productividad permite que ese movimiento resulte natural, cómodo y esté acompañado del soporte necesario durante horas. En lugar de luchar contra la silla, te mueves con ella. En lugar de perder energía por la tensión muscular, la conservas. Y en lugar de llegar sin fuerzas a mitad del día, te mantienes alerta y preparado para seguir. Si quieres mejorar la concentración, aumentar tu energía y trabajar cómodamente durante jornadas largas, empieza por proporcionar a tu cuerpo el soporte que necesita para funcionar como está diseñado: en movimiento. Descubre la LiberNovo Omni Volver al blog Compartir en Facebook Se abre en una nueva ventana. Compartir en Twitter Se abre en una nueva ventana.