Guía de medidas de sillas de oficina: cómo debe ajustarse a tu cuerpo

Guía de medidas de sillas de oficina: cómo debe ajustarse a tu cuerpo

Jorden Hebenton

Una silla puede tener todas las palancas y mecanismos imaginables y aun así no ser la adecuada para ti. Lo primero es que se adapte bien a tu cuerpo. Todo lo demás es secundario.

La mayoría de las sillas de oficina se venden destacando sus características: la cantidad de ajustes, el tejido de malla o el nombre comercial de su soporte lumbar. Sin embargo, casi nunca se hace hincapié en el factor que realmente determina si una silla funciona para tu cuerpo: el ajuste. Un asiento demasiado profundo, un respaldo demasiado bajo o unos reposabrazos que te obligan a encoger los hombros son problemas que no aparecen en la ficha técnica, pero que tu espalda nota a media tarde. Esta guía de medidas de sillas de oficina te ayudará a evitarlos y empieza por donde debe empezar cualquier buen ajuste: por ti, no por la silla.

Por qué el ajuste importa más que la lista de funciones

Esta es una realidad incómoda que el sector suele pasar por alto: no existe una única talla «ergonómica», porque tampoco existe un único tipo de cuerpo. Los organismos que elaboran las normas sobre asientos lo saben. Por eso, las recomendaciones de la OSHA sobre sillas de oficina contemplan un rango que abarca desde personas con una complexión situada en el percentil cinco hasta otras del percentil noventa y cinco, en lugar de proponer una única medida ideal. Una silla solo merece llamarse ergonómica si sus ajustes permiten adaptarla a tu cuerpo dentro de ese rango. Así que, antes de preguntarte qué puede hacer una silla, empieza por una pregunta más sencilla: ¿qué tamaño de silla de oficina necesito para mi cuerpo? Cuando tengas clara la respuesta, elegir será mucho más fácil.

Las cinco medidas clave, de un vistazo

Cualquier guía rigurosa sobre las medidas de una silla de oficina se basa en cinco dimensiones: altura del asiento, profundidad del asiento, anchura del asiento, altura del respaldo y reposabrazos. A continuación te explicamos qué debes buscar en cada una y cómo comprobarlo en unos segundos.

Medida Cómo debe quedar Comprobación rápida
Altura del asiento Pies apoyados en el suelo, muslos aproximadamente horizontales y rodillas cerca de los 90 grados Pies bien apoyados y muslos ligeramente inclinados hacia abajo desde la cadera hasta la rodilla
Profundidad del asiento Dos o tres dedos de espacio entre el borde del asiento y la parte posterior de las rodillas Siéntate hasta el fondo y comprueba el espacio detrás de una rodilla
Anchura del asiento Caderas bien apoyadas sobre el cojín, con espacio para cambiar de postura Deja aproximadamente el ancho de una mano a cada lado de las caderas
Altura del respaldo Debe sostener la curvatura lumbar y ofrecer apoyo también en la zona media de la espalda El apoyo lumbar debe quedar en la curva natural de la zona baja de la espalda
Reposabrazos Codos cerca de los 90 grados, hombros relajados y brazos junto al cuerpo Los antebrazos descansan sin que tengas que levantar los hombros
Cómo comprobar por tu cuenta las tres medidas principales
Guía de medidas de sillas de oficina: altura del asiento ajustada con los pies apoyados y los muslos nivelados
La altura correcta del asiento: pies apoyados, muslos aproximadamente horizontales y rodillas cerca de los 90 grados.

La altura del asiento es la medida que la mayoría de las personas ya sabe valorar por intuición. Ajústala para que los pies descansen completamente en el suelo, los muslos queden casi paralelos al suelo o ligeramente inclinados hacia abajo, y las rodillas formen un ángulo cercano a los 90 grados. Para trabajar en un escritorio, la altura del asiento suele situarse aproximadamente entre 41 y 53 cm desde el suelo. Por eso, una silla con un amplio rango de ajuste importa más que una diseñada únicamente para personas altas o bajas. Eso sí, hay un detalle que conviene tener en cuenta: la silla solo puede bajar hasta cierta altura, y un escritorio de altura fija puede obligarte a elevarla más de lo que tus piernas necesitan. Si los pies quedan colgando, la solución es utilizar un reposapiés, no encorvarse. El LiberNovo StepSync está diseñado precisamente para complementar la silla: su plataforma ajustable proporciona una base estable para los pies y ayuda a mantener el resto de la postura.

Comprobación de la anchura y profundidad del asiento: espacio libre detrás de las rodillas
Cómo comprobar la profundidad del asiento: deja entre dos y tres dedos de espacio detrás de las rodillas.

La profundidad del asiento es una de las medidas que más se suelen calcular mal, por lo que merece la pena medir tu cuerpo en lugar de hacer una estimación. El método más sencillo requiere una mesa y una caja rígida. Siéntate sobre la mesa y deslízate hacia atrás hasta que la parte posterior de las rodillas quede justo junto al borde. Mantén el tronco erguido y coloca la caja contra el sacro, en la base de la columna vertebral. Mide la distancia desde la parte delantera de la caja hasta el borde de la mesa: esa es la referencia para determinar la profundidad del asiento. La superficie del asiento debe quedar ligeramente por debajo de esa medida, dejando un espacio de dos o tres dedos detrás de las rodillas para evitar que el borde delantero ejerza presión. Es más fácil verlo que explicarlo, así que aquí tienes una demostración de menos de un minuto:

La anchura del asiento completa las tres medidas principales. Las caderas deben quedar bien apoyadas, con suficiente espacio para cambiar de postura o cruzar una pierna, y los reposabrazos deben estar lo bastante separados para no apretarte. Si ajustas correctamente la anchura y la profundidad del asiento, evitarás muchos de los problemas de presión que llevan a las personas a buscar otra silla, ya que estas dos dimensiones determinan cómo se apoya la mayor parte del cuerpo. Si una silla te obliga a elegir entre una anchura adecuada para las caderas y una profundidad que se adapte a tus piernas, es que no está diseñada para adaptarse a la diversidad real de los cuerpos.

Altura del respaldo y reposabrazos
Qué tamaño de silla de oficina necesito: altura del respaldo y soporte lumbar
Un respaldo que acompaña la curvatura de la columna y ofrece apoyo más allá de la zona lumbar.

Las dos últimas medidas son más fáciles de comprobar. El respaldo debe acompañar la curvatura natural de la columna, con un soporte lumbar situado en la parte baja de la espalda y no demasiado arriba, entre los omóplatos. Además, debe ser lo bastante alto para sostener también la zona media de la espalda cuando te reclinas. Los reposabrazos deben permitir que los codos queden cerca de los 90 grados, con los hombros relajados y los brazos junto al cuerpo. Si tienes que elevar un hombro para apoyarlo o separar el codo del cuerpo para encontrar una posición cómoda, los reposabrazos están mal ajustados o la silla no tiene la anchura adecuada. Los reposabrazos ajustables existen precisamente porque la anchura de los hombros, al igual que la del asiento y su profundidad, varía de una persona a otra.

Qué silla LiberNovo se adapta mejor a ti

Aquí es donde entra en juego nuestra propuesta. Una vez que has determinado qué tamaño de silla de oficina necesitas a partir de tus propias medidas, debes buscar un modelo que pueda ajustarse a ellas. Eso es precisamente lo que diseñamos. La clave está en que una buena adaptación no consiste en estirar una única talla para que sirva a todo el mundo. Nuestra gama cubre distintos perfiles corporales, en lugar de dar por hecho que una misma estructura puede adaptarse a todas las personas.

LiberNovo Omni LiberNovo Maxis
Rango de altura recomendado Aproximadamente de 152 a 185 cm Aproximadamente de 178 a 201 cm
Capacidad de carga Hasta 136 kg Hasta 181 kg
Profundidad del asiento Dos opciones: 45 y 48 cm Asiento extraprofundо, de unos 51 cm
Diseñada para Una amplia variedad de complexiones, con ajustes personalizados Personas de complexión grande y alta

La LiberNovo Omni está diseñada para adaptarse a una amplia variedad de personas, aproximadamente entre 152 y 185 cm de altura y con un peso de hasta 136 kg. Una de las claves de su ajuste es que no tienes que renunciar a una buena combinación de anchura y profundidad del asiento. Dispone de dos opciones de profundidad, 45 y 48 cm, para que puedas elegir la que mejor se adapte a tus piernas, en lugar de obligar a tu cuerpo a adaptarse al asiento. Además, el borde suave del cojín ayuda a reducir la presión en la parte posterior de los muslos con cualquiera de las dos opciones. El sistema de soporte dinámico también marca la diferencia frente a un asiento fijo: acompaña tus movimientos para mantener el apoyo en distintas posturas, no solo en la que adoptas al empezar a trabajar por la mañana.

Si tus medidas quedan fuera de ese rango —por ejemplo, si mides más de unos 185 cm o pesas más de 136 kg—, lo sensato es elegir una silla de mayores dimensiones, no conformarse con una promesa comercial más llamativa. La LiberNovo Maxis está diseñada para personas de complexión grande y alta, con un rango de altura aproximado de 178 a 201 cm y una capacidad de carga de hasta 181 kg. Lo importante es entender qué significa aquí «grande y alta»: no se trata de una silla convencional a la que simplemente se le ha añadido un asiento más ancho, sino de un diseño adaptado en su conjunto, con un respaldo más alto y ancho, un asiento más profundo y un sistema de muelles que ajusta la resistencia al peso para ofrecer un apoyo real a cuerpos más grandes, en lugar de limitarse a ampliar las dimensiones de un diseño más pequeño.

Elige el ajuste adecuado, no solo una silla bonita

La próxima vez que compares sillas, comprueba estas cinco medidas antes de dejarte convencer por una imagen atractiva. Determina qué tamaño necesitas a partir de tus propias medidas y verifica la altura, la profundidad y la anchura del asiento, el respaldo y los reposabrazos en función de tu cuerpo. Si una silla no puede ajustarse a tus necesidades, simplemente no es de tu talla, por muy bien que quede en las fotos. Si sigues estos pasos, esta guía habrá cumplido su objetivo: elegir una silla que se adapte a ti y dejar que el confort venga después.