Cómo afecta el sedentarismo al cuerpo y cómo combatir sus efectos Jorden Hebenton December 5, 2025 El punto de partida: ¿te estás quedando sin energía? Pasar ocho horas al día sentado y acostumbrar al cuerpo a permanecer inactivo puede acabar dejándote sin energía, con rigidez muscular y molestias. Es una situación habitual para hasta el 80 % de los trabajadores de oficina, que desarrollan dolor de espalda crónico. Sin embargo, el problema va mucho más allá de las molestias físicas: un estilo de vida sedentario puede tener consecuencias importantes para la salud a largo plazo. Mantenerse activo durante el día no es una cuestión de apariencia física. La falta de movimiento afecta al funcionamiento de todo el organismo y hace que el cuerpo pierda vitalidad. Si estás cansado de las molestias y la falta de energía, incorporar más movimiento a tu jornada laboral, por ejemplo, con la silla ergonómica dinámica LiberNovo Omni, es un buen primer paso. Pero para combatir de verdad las consecuencias de la falta de movimiento, necesitas una estrategia integral. En este artículo analizamos los riesgos demostrados de pasar gran parte del día sentado y te proponemos medidas prácticas, respaldadas por las recomendaciones internacionales de salud, para recuperar tu bienestar y sentarte de forma más inteligente. El alto precio del sedentarismo El problema: por qué estar sentado durante mucho tiempo perjudica la espalda y mucho más El cuerpo humano está hecho para moverse. Cuando pasamos muchas horas sentados, los efectos de la falta de movimiento se acumulan y afectan a distintas partes del organismo. La espalda es una de las principales perjudicadas. Cuando los discos intervertebrales de la zona lumbar soportan presión de forma continuada, necesitas una silla ergonómica para aliviar el dolor de espalda que esté diseñada para abordar el problema desde su origen y ofrecer un apoyo adecuado a la columna. Los riesgos del sedentarismo van mucho más allá del dolor de espalda. Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre los riesgos asociados a la inactividad pone de manifiesto las consecuencias de no realizar suficiente actividad física. En comparación con las personas físicamente activas, quienes se mueven poco presentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y determinados tipos de cáncer, como el de mama y el de colon. Además, la falta de movimiento también puede perjudicar la salud mental: las personas menos activas son más propensas a sufrir ansiedad y depresión. Un artículo publicado en el Journal of Sports Medicine & Physical Fitness señala la estrecha relación entre la inactividad física prolongada y el desarrollo de problemas de salud, especialmente el síndrome metabólico y la obesidad. El primer paso para cambiar esta situación es empezar a moverse. Cuando tu silla permanece inmóvil, pero tu cuerpo necesita moverse, la fatiga se acumula rápidamente. Por eso, la forma de sentarse también debe evolucionar. La solución: mantener un ritmo de actividad constante Para contrarrestar los riesgos del sedentarismo, necesitamos incorporar movimiento a nuestra rutina y mantenernos activos de forma regular. La OMS establece las siguientes recomendaciones para conseguirlo: Actividad aeróbica: Para obtener beneficios importantes para la salud, los adultos deben reservar tiempo cada semana para realizar ejercicio aeróbico. La recomendación es practicar al menos 150 minutos semanales de actividad física de intensidad moderada, con la posibilidad de aumentar hasta 300 minutos, o realizar entre 75 y 150 minutos de actividad de intensidad vigorosa. También es válida una combinación equivalente de ambas intensidades. Entrenamiento de fuerza: Para obtener beneficios adicionales, los adultos deben realizar ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días a la semana. Para conseguir el máximo beneficio, deben trabajar los principales grupos musculares. Cada movimiento cuenta: La evidencia demuestra que cualquier cantidad e intensidad de actividad física se asocia con un menor riesgo de mortalidad por cualquier causa. Para romper desde hoy con la inactividad y combatir las consecuencias de la falta de movimiento, puedes empezar con estas medidas: Pausas activas cada 30 minutos: Levántate y muévete durante 2-5 minutos cada media hora. Interrumpir con frecuencia los periodos prolongados sentado es fundamental para reducir los efectos perjudiciales de permanecer demasiado tiempo en la misma posición. Integra el movimiento en tu rutina: Aprovecha las actividades cotidianas para mantenerte activo. ¿Vas al baño? Haz unas sentadillas. ¿Es la hora de comer? Da un paseo alrededor de la manzana. Recuerda que desplazarte a pie, hacer las tareas domésticas y practicar actividades recreativas también cuentan como actividad física. Mantén una alineación correcta: Cuando no tengas más remedio que permanecer sentado, aprovecha tu entorno de trabajo para mantener una postura adecuada y saludable. Un puesto de trabajo bien ajustado: columna en posición neutra, cuerpo correctamente apoyado y pantalla a la altura de los ojos. Para descubrir qué ajustes de una silla pueden marcar realmente la diferencia, consulta nuestra guía sobre los ajustes ergonómicos más importantes . LiberNovo Omni: una aliada para combatir el sedentarismo Aunque moverse es fundamental, la realidad es que pasar muchas horas sentado trabajando o jugando suele ser difícil de evitar. En este contexto, elegir el equipamiento adecuado resulta esencial para reducir los riesgos del sedentarismo. La LiberNovo Omni está diseñada para acompañarte en tu camino hacia una rutina más saludable. Su sistema de soporte dinámico se adapta a tu espalda hasta 13 veces por hora para mantener el apoyo adecuado incluso cuando cambias de postura. Así, puedes moverte y variar la posición del cuerpo a lo largo del día. Estos pequeños movimientos pueden marcar una gran diferencia al interrumpir la presión acumulada que genera permanecer durante horas en una misma postura. A diferencia de una silla tradicional con una estructura estática, una silla ergonómica dinámica se mueve contigo y proporciona un soporte continuo y adecuado que muchas sillas ergonómicas para ordenador no ofrecen. La LiberNovo Omni permite personalizar el confort para que, cuando tengas que permanecer sentado, puedas hacerlo en una posición que reduzca la tensión y favorezca una postura saludable. Elegir una silla ajustable que proporcione un buen apoyo es un paso importante para aliviar el dolor de espalda por estar sentado y contrarrestar los efectos negativos de una jornada laboral sedentaria. El soporte dinámico en acción: la silla acompaña la curvatura natural en forma de S de la columna, incluso al reclinarse. ¿Quieres saber cómo responden las sillas modernas a los micromovimientos del cuerpo? Descubre nuestra guía sobre la ergonomía adaptativa . El poder de elegir, la libertad de moverse Aliviar el dolor de espalda y contrarrestar los riesgos del sedentarismo empieza con dos decisiones conscientes: moverte más y sentarte mejor. Seguir las recomendaciones de actividad física y disponer de un espacio de trabajo que favorezca una postura saludable al sentarse te permite recuperar el control sobre tu bienestar. El sistema de soporte dinámico de la LiberNovo Omni está diseñado para ayudarte a crear un entorno de trabajo y ocio más saludable. ¿Preparado para sentarte mejor y mejorar tus hábitos a largo plazo? Descubre más. Back to blog Compartir en Facebook Opens in a new window. Compartir en Twitter Opens in a new window.